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Cómo Crear su Propia Felicidad
 
Lograrás ser infeliz si deseas serlo. Es la cosa más sencilla del mundo. Sólo tienes que escoger tu infelicidad. Pasa el tiempo diciéndote que las cosas no marchan bien, que nada es satisfactorio, y podrás estar completamente seguro de ser infeliz; pero si dices: Las cosas marchan maravillosamente bien. La vida es buena; elijo la felicidad, y podrás estar totalmente seguro de que obtendrás lo que tu haz escogido.
Para ser una persona feliz hay que tener el alma limpia; ojos que ven poesía, en las escenas cotidianas; un corazón de niño, y ser sencillo de espíritu. La felicidad humana se puede conseguir, y el proceso para obtenerla no es tan complicado. Cualquiera que desee serlo, que decida serlo y que aprenda a aplicar la fórmula correcta, puede llegar a ser una persona feliz. Cultiva el hábito de ser feliz, y tendrás el poder de crear su propia felicidad Los hábitos de la felicidad se desarrollan simplemente con la práctica de pensar en la felicidad. Haz una lista de pensamientos felices y evócalos en tu mente varias veces al día. Si llegas a penetrar un pensamiento de infelicidad, detenlo, conscientemente y sustitúyelo por otro pensamiento de felicidad. Todas las mañana, antes de levantarte, quédate en la cama descansando, y evoca pensamientos de felicidad, dentro de tu conciencia.
Saborea su gusto; tales pensamientos ayudarán a que esos hechos se produzcan en tal sentido. No asegures que las cosas no irán bien ese día. Con sólo decir eso, puedes hacer que así sea realmente. Atraerás hacia ti todo factor, grande o pequeño, que contribuya a crear las condiciones de la infelicidad.
Pon mañana en práctica este plan. Cuando te levantes di tres veces, en voz alta. “Creo que éste va a ser un magnifico día”; “Me siento bien, física, mental y emocionalmente” “Me siento agradecido por todo lo que he tenido, por lo que tengo y por lo que tendré”. Afirma, al empezar cada día, un porvenir feliz, y te asombrará con cuánta frecuencia las cosas cambian tomando esa dirección. Basa tus acciones y actitudes durante el día en los principios fundamentales de un vivir feliz.
Uno de estos principios es el amor y la buena voluntad humana. Es sorprendente la felicidad que engendra una expresión sincera de compasión y ternura.
El camino de la Felicidad.
"Mantén tu corazón libre de odio, tu mente libre de preocupación. Vive sencillamente, espera poco, dé mucho. Llena tu vida de amor. Difunda la luz. Olvídate de ti mismo y piensa en los demás. Haz con los demás lo que desearía que los demás hicieran para contigo."
Practica por una semana estos principios, y si durante ese tiempo no experimentas los síntomas de una verdadera felicidad, quiere decir que tu desventura está muy arraigada.
Para hacer que estos principios de la felicidad adquieran poder y que sirvan, es necesario apoyarlos con una disposición dinámica de tu mente. Probablemente no conseguirás resultados efectivos, si careces de poder espiritual.
Cuando se logra un cambio espiritual interno, el triunfo por medio de esas productoras de felicidad, llega a ser fácil. Si se inicia en la práctica de los principios espirituales, experimentarás gradualmente, poder espiritual, en tu interior.
Cuando hayas conseguido los cambios internos, estarás en la capacidad de producir por ti mismo, no la infelicidad, sino la felicidad.
Recuerda que es uno el que determina el mundo en que se vive. Si cambiamos nuestro mundo, también cambiamos nosotros. Si la felicidad está determinada por nuestros pensamientos, es indispensable ahuyentar los pensamientos que causan depresión y desaliento.
Este es el secreto de la felicidad; todo lo demás es secundario. Logra esta experiencia, y obtendrás una felicidad real, absoluta.
 
 
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Cómo Crear su Propia Felicidad

 

Lograrás ser infeliz si deseas serlo. Es la cosa más sencilla del mundo. Sólo tienes que escoger tu infelicidad. Pasa el tiempo diciéndote que las cosas no marchan bien, que nada es satisfactorio, y podrás estar completamente seguro de ser infeliz; pero si dices: Las cosas marchan maravillosamente bien. La vida es buena; elijo la felicidad, y podrás estar totalmente seguro de que obtendrás lo que tu haz escogido.

Para ser una persona feliz hay que tener el alma limpia; ojos que ven poesía, en las escenas cotidianas; un corazón de niño, y ser sencillo de espíritu.
La felicidad humana se puede conseguir, y el proceso para obtenerla no es tan complicado. Cualquiera que desee serlo, que decida serlo y que aprenda a aplicar la fórmula correcta, puede llegar a ser una persona feliz.
Cultiva el hábito de ser feliz, y tendrás el poder de crear su propia felicidad
Los hábitos de la felicidad se desarrollan simplemente con la práctica de pensar en la felicidad. Haz una lista de pensamientos felices y evócalos en tu mente varias veces al día. Si llegas a penetrar un pensamiento de infelicidad, detenlo, conscientemente y sustitúyelo por otro pensamiento de felicidad. Todas las mañana, antes de levantarte, quédate en la cama descansando, y evoca pensamientos de felicidad, dentro de tu conciencia.

Saborea su gusto; tales pensamientos ayudarán a que esos hechos se produzcan en tal sentido. No asegures que las cosas no irán bien ese día. Con sólo decir eso, puedes hacer que así sea realmente. Atraerás hacia ti todo factor, grande o pequeño, que contribuya a crear las condiciones de la infelicidad.

Pon mañana en práctica este plan. Cuando te levantes di tres veces, en voz alta. “Creo que éste va a ser un magnifico día”; “Me siento bien, física, mental y emocionalmente” “Me siento agradecido por todo lo que he tenido, por lo que tengo y por lo que tendré”.
Afirma, al empezar cada día, un porvenir feliz, y te asombrará con cuánta frecuencia las cosas cambian tomando esa dirección. Basa tus acciones y actitudes durante el día en los principios fundamentales de un vivir feliz.

Uno de estos principios es el amor y la buena voluntad humana. Es sorprendente la felicidad que engendra una expresión sincera de compasión y ternura.

El camino de la Felicidad.

"Mantén tu corazón libre de odio, tu mente libre de preocupación. Vive sencillamente, espera poco, dé mucho. Llena tu vida de amor. Difunda la luz. Olvídate de ti mismo y piensa en los demás. Haz con los demás lo que desearía que los demás hicieran para contigo."

Practica por una semana estos principios, y si durante ese tiempo no experimentas los síntomas de una verdadera felicidad, quiere decir que tu desventura está muy arraigada.

Para hacer que estos principios de la felicidad adquieran poder y que sirvan, es necesario apoyarlos con una disposición dinámica de tu mente. Probablemente no conseguirás resultados efectivos, si careces de poder espiritual.

Cuando se logra un cambio espiritual interno, el triunfo por medio de esas productoras de felicidad, llega a ser fácil. Si se inicia en la práctica de los principios espirituales, experimentarás gradualmente, poder espiritual, en tu interior.

Cuando hayas conseguido los cambios internos, estarás en la capacidad de producir por ti mismo, no la infelicidad, sino la felicidad.

Recuerda que es uno el que determina el mundo en que se vive. Si cambiamos nuestro mundo, también cambiamos nosotros. Si la felicidad está determinada por nuestros pensamientos, es indispensable ahuyentar los pensamientos que causan depresión y desaliento.

Este es el secreto de la felicidad; todo lo demás es secundario. Logra esta experiencia, y obtendrás una felicidad real, absoluta.

 

 

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Presto para hacer el bien
La mente tiene miedo de hacer el bien, porque el bien sólo puede hacerse en estado de carencia de ego. 
 
El bien es una consecuencia del estado de No-mente.
 
Sé diligente para hacer el bien. 
 
Si eres lento, la mente, deleitándose con su maldad, te atrapará. 
 
BUDDHA

 

Presto para hacer el bien

La mente tiene miedo de hacer el bien, porque el bien sólo puede hacerse en estado de carencia de ego.

 

El bien es una consecuencia del estado de No-mente.

 

Sé diligente para hacer el bien.

 

Si eres lento, la mente, deleitándose con su maldad, te atrapará.

 

BUDDHA

 

 
REFLEXIONES -32
 
"La televisión es el opio de los pueblos." 
 
Ernesto Sávato

* * * 

 

REFLEXIONES -32

 

"La televisión es el opio de los pueblos."

 

Ernesto Sávato

* * * 

El mundo se convertido hoy en un vasto campo de combate, en un verdadero valle de discordia y de perpetua lucha, en una necrópolis en donde yacen sepultadas las más elevadas y más santas aspiraciones de nuestra alma espiritual.
Pero existe una noble minoría de estudiantes entusiastas, que tienen el derecho a aprender las pocas verdades que pueden serles dadas hoy.
Por eso H. P. Blavatsky impartió para esa pequeña minoría de entusiastas estudiantes los misterios de la ciencia esotérica.
Doctrina Secreta, 1 COSMOGENESIS

 

El mundo se convertido hoy en un vasto campo de combate, en un verdadero valle de discordia y de perpetua lucha, en una necrópolis en donde yacen sepultadas las más elevadas y más santas aspiraciones de nuestra alma espiritual.

Pero existe una noble minoría de estudiantes entusiastas, que tienen el derecho a aprender las pocas verdades que pueden serles dadas hoy.

Por eso H. P. Blavatsky impartió para esa pequeña minoría de entusiastas estudiantes los misterios de la ciencia esotérica.

Doctrina Secreta, 1 COSMOGENESIS

 

 
HUA HU CHING -16
 
55 Las prácticas holísticas de los antiguos maestros abarcan la ciencia, el arte y el desarrollo personal espiritual.  Mente, cuerpo y espíritu forman igualmente parte de ellas. Éstas incluyen:  Yi Yau, la ciencia de la sanación que incorpora la diagnosis, la acupuntura, las plantas medicinales, la dieta terapéutica y otros métodos.  Syang Ming, la ciencia que predice el destino de una persona mediante la observación de los síntomas físicos de su rostro, esqueleto, palmas de las manos y voz.  Feng Shui, la ciencia de distinguir los rayos de energía sutil en una zona geográfica para determinar si ésta es adecuada para sostener las actividades de un edificio o de una ciudad que deba de ser construida en ella.  Fu Kua, la observación de las alteraciones sutiles del Yin y del Yang, con el objeto de tomar decisiones armoniosas con los aspectos manifiestos y los ocultos de una situación. La base del Fu Kua y de toda la práctica taoísta es el estudio del I Ching, o Libro de los Cambios.  Nei Dan, Wai Dan y Fang Jung, las ciencias de afinar la propia energía personal a través de la alquimia, la química y el desarrollo de la energía sexual equilibrada.  Tai Syi, la ciencia de la revitalización mediante la respiración y las técnicas de visualización.  Chwun Shi, la transformación de la esencia  espiritual de una persona mediante el mantenimiento de sus pensamientos en armonía con la Fuente Divina.  Shu-Ser, la armonización de la vida cotidiana con el ciclo de los rayos de la energía universal.  Bi Gu, la práctica del ayuno en días concretos, a fin de reunir la energía vital que emana de las posiciones armonizadas de ciertas estrellas.  Sau Yi, la ciencia de aceptar totalmente la unidad trascendental integral, a fin de realizar el concepto de la “perla mística”.  Tai Chi Chuan, la realización de ejercicios físicos para inducir y dirigir los flujos de energía dentro del cuerpo, con el objeto de obtener el dominio de éste, de la respiración, de la mente, de los órganos internos, de la vida y de la muerte.  Fu Chi, la ciencia de rehacer y refinar la propia energía mediante alimentos puros y hierbas medicinales.  Chuan Se, la visualización interna de la unidad del propio ser interno y externo.  Dzai Jing, la purificación de la energía a través de prácticas ascéticas.  Fu Jou, el dibujo de imágenes místicas y la escritura y recitación de invocaciones místicas con el objeto de evocar una respuesta del ámbito sutil del universo.  Tsan Syan, el proceso de disolver el ego y de conectarse con la Gran Unidad mediante el estudio de las escrituras clásicas y el diálogo diario con un maestro iluminado.  Lyou Yen y Chi Men, las ciencias místicas de la articulación de la energía con el objeto de influenciar los acontecimientos externos.  De todas éstas, la más importante para los principiantes es el estudio del I Ching, que permite percibir las influencias ocultas en cada situación y, de este modo, establecer medios equilibrados y espiritualmente evolucionados para responder a la misma. Todos ellos son instrumentos para alcanzar el Tao.  Estudiarlos es contribuir a la unidad, armonía y sabiduría universales. 
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HUA HU CHING -16

 

55
Las prácticas holísticas de los antiguos maestros abarcan la ciencia, el arte y el desarrollo personal espiritual.
Mente, cuerpo y espíritu forman igualmente parte de ellas. Éstas incluyen:
Yi Yau, la ciencia de la sanación que incorpora la diagnosis, la acupuntura, las plantas medicinales, la dieta terapéutica y otros métodos.
Syang Ming, la ciencia que predice el destino de una persona mediante la observación de los síntomas físicos de su rostro, esqueleto, palmas de las manos y voz.
Feng Shui, la ciencia de distinguir los rayos de energía sutil en una zona geográfica para determinar si ésta es adecuada para sostener las actividades de un edificio o de una ciudad que deba de ser construida en ella.
Fu Kua, la observación de las alteraciones sutiles del Yin y del Yang, con el objeto de tomar decisiones armoniosas con los aspectos manifiestos y los ocultos de una situación. La base del Fu Kua y de toda la práctica taoísta es el estudio del I Ching, o Libro de los Cambios.
Nei Dan, Wai Dan y Fang Jung, las ciencias de afinar la propia energía personal a través de la alquimia, la química y el desarrollo de la energía sexual equilibrada.
Tai Syi, la ciencia de la revitalización mediante la respiración y las técnicas de visualización.
Chwun Shi, la transformación de la esencia  espiritual de una persona mediante el mantenimiento de sus pensamientos en armonía con la Fuente Divina.
Shu-Ser, la armonización de la vida cotidiana con el ciclo de los rayos de la energía universal.
Bi Gu, la práctica del ayuno en días concretos, a fin de reunir la energía vital que emana de las posiciones armonizadas de ciertas estrellas.
Sau Yi, la ciencia de aceptar totalmente la unidad trascendental integral, a fin de realizar el concepto de la “perla mística”.
Tai Chi Chuan, la realización de ejercicios físicos para inducir y dirigir los flujos de energía dentro del cuerpo, con el objeto de obtener el dominio de éste, de la respiración, de la mente, de los órganos internos, de la vida y de la muerte.
Fu Chi, la ciencia de rehacer y refinar la propia energía mediante alimentos puros y hierbas medicinales.
Chuan Se, la visualización interna de la unidad del propio ser interno y externo.
Dzai Jing, la purificación de la energía a través de prácticas ascéticas.
Fu Jou, el dibujo de imágenes místicas y la escritura y recitación de invocaciones místicas con el objeto de evocar una respuesta del ámbito sutil del universo.
Tsan Syan, el proceso de disolver el ego y de conectarse con la Gran Unidad mediante el estudio de las escrituras clásicas y el diálogo diario con un maestro iluminado.
Lyou Yen y Chi Men, las ciencias místicas de la articulación de la energía con el objeto de influenciar los acontecimientos externos.
De todas éstas, la más importante para los principiantes es el estudio del I Ching, que permite percibir las influencias ocultas en cada situación y, de este modo, establecer medios equilibrados y espiritualmente evolucionados para responder a la misma. Todos ellos son instrumentos para alcanzar el Tao.
Estudiarlos es contribuir a la unidad, armonía y sabiduría universales.

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 PEQUEÑA ANTOLOGIA
 
1 
Ya no es mágico el mundo. 
Te han dejado. 
Ya no compartirás la clara luna  ni los lentos jardines. 
Ya no hay una luna que no sea espejo del pasado,  cristal de soledad, sol de agonías. 
Adiós las mutuas manos y las sienes  que acercaba el amor. 
Hoy sólo tienes  la fiel memoria y los desiertos días. 
Nadie pierde (repites vanamente)  sino lo que no tiene y no ha tenido nunca, pero no basta ser valiente  para aprender el arte del olvido. 
Un símbolo, una rosa, te desgarra  y te puede matar una guitarra. 
 2 
Ya no seré feliz. 
Tal vez no importa. 
Hay tantas otras cosas en el mundo; un instante cualquiera es más profundo  y diverso que el mar. 
La vida es corta y aunque las horas son tan largas, una  oscura maravilla nos acecha, la muerte, ese otro mar, esa otra flecha  que nos libra del sol y de la luna y del amor. 
La dicha que me diste y me quitaste debe ser borrada; lo que era todo tiene que ser nada. 
Sólo que me queda el goce de estar triste,  esa vana costumbre que me inclina al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina. 
JORGE LUIS BORGES

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 PEQUEÑA ANTOLOGIA

 

Ya no es mágico el mundo.

Te han dejado.

Ya no compartirás la clara luna  ni los lentos jardines.

Ya no hay una luna que no sea espejo del pasado,  cristal de soledad, sol de agonías.

Adiós las mutuas manos y las sienes  que acercaba el amor.

Hoy sólo tienes  la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde (repites vanamente)  sino lo que no tiene y no ha tenido nunca, pero no basta ser valiente  para aprender el arte del olvido.

Un símbolo, una rosa, te desgarra  y te puede matar una guitarra.

 2 

Ya no seré feliz.

Tal vez no importa.

Hay tantas otras cosas en el mundo; un instante cualquiera es más profundo  y diverso que el mar.

La vida es corta y aunque las horas son tan largas, una  oscura maravilla nos acecha, la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna y del amor.

La dicha que me diste y me quitaste debe ser borrada; lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo que me queda el goce de estar triste,  esa vana costumbre que me inclina al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

JORGE LUIS BORGES

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REFLEXIONES -31
 
12. ”Hacerse el listo es característico de los imbéciles.” 
Georges Courteline

REFLEXIONES -31

 

12. ”Hacerse el listo es característico de los imbéciles.”

Georges Courteline

El hombre desde los puntos de vista materialista y espiritual -2
 
Las investigaciones de los astrónomos han puesto en evidencia que nuestra tierra es una mera nota de polvo comparada con la vastedad ilimitada del universo, que contiene billones de sistemas solares separados por inconcebibles distancias que se miden por años-luz.
 
Su vida, que a nosotros nos parece tan prolongada, no es más que un breve destello en medio de los larguísimos períodos de tiempo durante los cuales se supone que el universo ha existido. 
 
Sobre este planeta, insignificante y efímero, la humanidad actual existe tan sólo desde hace unos pocos millares de años. 
 
Su pasado está encubierto por la incierta evidencia de estratos geológicos y de animales fósiles, y su futuro no va más allá del alcance de las conjeturas de la filosofía materialista,
 
Seguramente que ante estos rigurosos hechos científicos no nos podremos rehusar a considerar las conclusiones hacia las que ellos llevan, obvia e inevitablemente. 
 
Una de estas conclusiones, si es que se tiene ojos para ver, de aterradora significación, es que el hombre, en su cuantía física, carece prácticamente de valor y carece de importancia para la Naturaleza. 
 
Un conjunto de hormigas sobre un leño flotando en medio del Océano Pacifico tiene mayor relevancia que nuestra humanidad ocupando este planeta, que flota en la inmensidad de un universo ilimitado y que inevitablemente será devorado por el vacío del espacio, pasando al olvido sin dejar rastros. 
 
Y con mayor razón, naturalmente, cuando lo que tomamos en consideración es un solo ser humano, como una unidad de esta humanidad que perdura en medio de un cambio constante, el significado de nuestra vida física se reduce prácticamente a nada. 
 
Tendremos tan sólo que recordar cómo poderosas civilizaciones, que alguna vez florecieron, fueron totalmente tragadas por el avance de la marea del tiempo y del cambio, para darnos cuenta de qué clase de destino nos aguarda a cada uno de nosotros como entidades físicas, tanto al rico y poderoso como al pobre y sumiso.
 
Si esta fuese la realidad básica de nuestra existencia como entes meramente físicos, no nos detendríamos ni consideraríamos cuidadosamente nuestras metas e ideales, esta febril persecución de logros puramente materialistas, por más realistas o espectaculares que ellos puedan aparecer externamente. 
 
Tampoco profundizaríamos la vida humana y sus problemas en vez de ignorarlos y correr irreflexivamente tras las metas preferidas. 
 
Se requiere tan sólo una muy pequeña cantidad de sentido común y de inteligente desapego de los intereses que nos acaparan, y de preocupación por llegar a ver cuán totalmente insignificante, y cual una fantasía onírica, sería todo el drama que está siendo representado en el escenario del mundo, si es que no hubiera de haber algo más que eso tras del juego de sombras de que somos testigos.
 
De hecho, hay a más, y ese algo más, oculto detrás de este espectáculo aparentemente sin sentido que pasa ante nosotros, es el que da sentido y valor a la marcha de los acontecimientos y cosas que presenciamos en el tiempo y en el espacio. 
 
Es aquello presente en el trasfondo, en los dominios mental y espiritual de la Naturaleza invisible pero tremendamente más real, lo que da sentido a multitudes de arrogantes políticos que se pavonean en el escenario del mundo, a científicos que hacen frenéticos esfuerzos para escudriñar los secretos de la Naturaleza, al hombre común adquiriendo conocimientos fragmentarios y diversas habilidades, a filósofos entretejiendo interminables teorías acerca de la vida humana y del universo, a los religiosos esforzándose por alcanzar un ideal de bondad y perfección que obviamente está más allá de sus actuales capacidades.
 

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El hombre desde los puntos de vista materialista y espiritual -2

 

Las investigaciones de los astrónomos han puesto en evidencia que nuestra tierra es una mera nota de polvo comparada con la vastedad ilimitada del universo, que contiene billones de sistemas solares separados por inconcebibles distancias que se miden por años-luz.

 

Su vida, que a nosotros nos parece tan prolongada, no es más que un breve destello en medio de los larguísimos períodos de tiempo durante los cuales se supone que el universo ha existido.

 

Sobre este planeta, insignificante y efímero, la humanidad actual existe tan sólo desde hace unos pocos millares de años.

 

Su pasado está encubierto por la incierta evidencia de estratos geológicos y de animales fósiles, y su futuro no va más allá del alcance de las conjeturas de la filosofía materialista,

 

Seguramente que ante estos rigurosos hechos científicos no nos podremos rehusar a considerar las conclusiones hacia las que ellos llevan, obvia e inevitablemente.

 

Una de estas conclusiones, si es que se tiene ojos para ver, de aterradora significación, es que el hombre, en su cuantía física, carece prácticamente de valor y carece de importancia para la Naturaleza.

 

Un conjunto de hormigas sobre un leño flotando en medio del Océano Pacifico tiene mayor relevancia que nuestra humanidad ocupando este planeta, que flota en la inmensidad de un universo ilimitado y que inevitablemente será devorado por el vacío del espacio, pasando al olvido sin dejar rastros.

 

Y con mayor razón, naturalmente, cuando lo que tomamos en consideración es un solo ser humano, como una unidad de esta humanidad que perdura en medio de un cambio constante, el significado de nuestra vida física se reduce prácticamente a nada.

 

Tendremos tan sólo que recordar cómo poderosas civilizaciones, que alguna vez florecieron, fueron totalmente tragadas por el avance de la marea del tiempo y del cambio, para darnos cuenta de qué clase de destino nos aguarda a cada uno de nosotros como entidades físicas, tanto al rico y poderoso como al pobre y sumiso.

 

Si esta fuese la realidad básica de nuestra existencia como entes meramente físicos, no nos detendríamos ni consideraríamos cuidadosamente nuestras metas e ideales, esta febril persecución de logros puramente materialistas, por más realistas o espectaculares que ellos puedan aparecer externamente.

 

Tampoco profundizaríamos la vida humana y sus problemas en vez de ignorarlos y correr irreflexivamente tras las metas preferidas.

 

Se requiere tan sólo una muy pequeña cantidad de sentido común y de inteligente desapego de los intereses que nos acaparan, y de preocupación por llegar a ver cuán totalmente insignificante, y cual una fantasía onírica, sería todo el drama que está siendo representado en el escenario del mundo, si es que no hubiera de haber algo más que eso tras del juego de sombras de que somos testigos.

 

De hecho, hay a más, y ese algo más, oculto detrás de este espectáculo aparentemente sin sentido que pasa ante nosotros, es el que da sentido y valor a la marcha de los acontecimientos y cosas que presenciamos en el tiempo y en el espacio.

 

Es aquello presente en el trasfondo, en los dominios mental y espiritual de la Naturaleza invisible pero tremendamente más real, lo que da sentido a multitudes de arrogantes políticos que se pavonean en el escenario del mundo, a científicos que hacen frenéticos esfuerzos para escudriñar los secretos de la Naturaleza, al hombre común adquiriendo conocimientos fragmentarios y diversas habilidades, a filósofos entretejiendo interminables teorías acerca de la vida humana y del universo, a los religiosos esforzándose por alcanzar un ideal de bondad y perfección que obviamente está más allá de sus actuales capacidades.

 

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SOBRE EL AMOR -15
 
El amor crece con la generosidad.
El amor que damos es el único amor que conservamos.
El único modo de conservar el amor es darlo.
Elbert Hubbard
 

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SOBRE EL AMOR -15

 

El amor crece con la generosidad.

El amor que damos es el único amor que conservamos.

El único modo de conservar el amor es darlo.

Elbert Hubbard

 

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Primero, este es un mundo de energía, y después, un mundo de objetos. 
Si no empezamos con la premisa de que es un mundo de energía, nunca seremos capaces de percibir energía directamente.
Cuando un guerrero tiene por fuerza que creer, lo hace porque así lo escoge, como expresión de su predilección más íntima… 
Un guerrero no cree; un guerrero tiene que creer.
La diferencia básica entre un hombre ordinario y un guerrero es que el guerrero toma todo como un reto, mientras que un hombre ordinario toma todo como una bendición o una maldición.
Un guerrero elige un camino con corazón, cualquier camino con corazón, y lo sigue, luego se regocija y ríe. 
Sabe, porque ve, que su vida se acabará demasiado pronto. 
Sabe, porque ve, que nada es más importante que lo demás”. 
“Un guerrero vive de actuar, no de pensar en actuar ni de pensar qué pensará cuando haya actuado”.
 
Enfadarse con la gente, significa que uno considera que los actos de los demás son importantes. 
Es imperativo dejar de sentir de esa manera, los actos de los hombres no pueden ser lo suficientemente importantes como para contrarrestar nuestra única alternativa viable: nuestro encuentro inmutable con el infinito.”
“Uno no debería preocuparse de tomar fotos o de hacer grabaciones. 
Ésas son superficialidades propias de vidas ociosas. 
Uno debería preocuparse del espíritu que siempre es huidizo.”
 “El espíritu de un guerrero no está hecho a la entrega y la queja, ni está hecho para ganar o perder. 
El espíritu de un guerrero está hecho sólo a la lucha, y cada lucha es la última batalla del guerrero sobre la Tierra, por eso el resultado le importa poco. 
En su última batalla sobre la Tierra el guerrero deja fluir su espíritu libre y claro. 
Y mientras se entrega a su batalla, sabiendo que su intento es impecable, un guerrero ríe y ríe”. 
“Si su espíritu está deformado, el guerrero simplemente debe arreglarlo, depurándolo y perfeccionándolo, porque no hay en la vida una tarea más digna de emprenderse. 
No arreglar el espíritu es buscar la muerte, y eso es igual a no  buscar nada, porque la muerte va a alcanzarnos de todos modos. 
Buscar la perfección del espíritu es la única tarea de nuestra transitoriedad y de nuestra condición humana.”
CARLOS CASTANEDA

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Primero, este es un mundo de energía, y después, un mundo de objetos.

Si no empezamos con la premisa de que es un mundo de energía, nunca seremos capaces de percibir energía directamente.

Cuando un guerrero tiene por fuerza que creer, lo hace porque así lo escoge, como expresión de su predilección más íntima…

Un guerrero no cree; un guerrero tiene que creer.

La diferencia básica entre un hombre ordinario y un guerrero es que el guerrero toma todo como un reto, mientras que un hombre ordinario toma todo como una bendición o una maldición.

Un guerrero elige un camino con corazón, cualquier camino con corazón, y lo sigue, luego se regocija y ríe.

Sabe, porque ve, que su vida se acabará demasiado pronto.

Sabe, porque ve, que nada es más importante que lo demás”.

“Un guerrero vive de actuar, no de pensar en actuar ni de pensar qué pensará cuando haya actuado”.

 

Enfadarse con la gente, significa que uno considera que los actos de los demás son importantes

Es imperativo dejar de sentir de esa manera, los actos de los hombres no pueden ser lo suficientemente importantes como para contrarrestar nuestra única alternativa viable: nuestro encuentro inmutable con el infinito.”

“Uno no debería preocuparse de tomar fotos o de hacer grabaciones.

Ésas son superficialidades propias de vidas ociosas.

Uno debería preocuparse del espíritu que siempre es huidizo.”

 “El espíritu de un guerrero no está hecho a la entrega y la queja, ni está hecho para ganar o perder.

El espíritu de un guerrero está hecho sólo a la lucha, y cada lucha es la última batalla del guerrero sobre la Tierra, por eso el resultado le importa poco.

En su última batalla sobre la Tierra el guerrero deja fluir su espíritu libre y claro.

Y mientras se entrega a su batalla, sabiendo que su intento es impecable, un guerrero ríe y ríe”.

“Si su espíritu está deformado, el guerrero simplemente debe arreglarlo, depurándolo y perfeccionándolo, porque no hay en la vida una tarea más digna de emprenderse.

No arreglar el espíritu es buscar la muerte, y eso es igual a no  buscar nada, porque la muerte va a alcanzarnos de todos modos.

Buscar la perfección del espíritu es la única tarea de nuestra transitoriedad y de nuestra condición humana.”

CARLOS CASTANEDA

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